“No me pidas que me ame y me odie a la vez,
Que tenga la autoestima alta, pero rechace mi cuerpo.
No puedo amar un cuerpo abstracto.
No puedo amar un cuerpo que no tengo.
Yo soy ese cuerpo que siente y vive hoy.
No puedo sino amarme gorda,
No es apología de la obesidad.
Es apología del amor corporal”.
Magdalena Piñyeiro / Argentina
Por Alma Vidrio
La Escuela de Trabajo Social de la UNAM define el término “gordofobia” como la discriminación que viven las personas gordas por el hecho de serlo”; y añade que “es un “fenómeno socio-cultural, económico y político” lleno de “prejuicios valorativos, incitadores de odio contra los cuerpos que no entran dentro de los cánones corporales normativos”.
¿Alguna vez nos hemos sentido mal con nuestro cuerpo porque estuvimos y/o estamos y/o nos vemos gordas? Yo sí. En la década de 1970, la silueta femenina que se impuso en el mundo de la moda en Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, fue el de mujer alta y delgada. Muy pronto, ese “modelo a seguir” se extendió por todo el mundo, y México no fue la excepción.
En esos años, yo era una niña de complexión “media” y engordé cuando estaba por entrar a la adolescencia; fue entonces cuando gente muy cercana me puso el apodo de “albóndiga con patas”, lo que afectó mi autoestima. A fin de conseguir el cuerpo delgado que ya mostraban infinidad revistas, seguí al pie de la letra las rutinas de ejercicio y dietas draconianas que modelos y actrices delgadas recomendaban para perder peso, contaba las calorías que comía a diario, que no excedían más de mil, medía mi cintura y cadera todos los días, hacía mil abdominales todos los días y corría 3 kilómetros cada tercer día. Si al inicio de la década de 1980 se hubieran conocido los trastornos alimenticios de BULIMIA y ANOREXIA, yo era anoréxica, y sólo cuando logré ser talla 5 (la más pequeña en ese entonces) me sentí más o menos cómoda con mi cuerpo.
Desde hace más de 5 décadas, el estereotipo de belleza que supuestamente deben tener las mujeres se difunden en películas, series de televisión, revistas, publicidad de todo tipo, desfiles de moda y hasta en la literatura contemporánea, es de mujeres altas con cuerpos delgados que se moldean en gimnasios o con diversas actividades deportivas; muchas de ellas limitan su alimentación a unos cuantos productos con tal de no ingerir calorías para evitar aumentar de peso, lo cual se “presume” que es “tener fuerza de voluntad” por comer poco. Estos cuerpos “finos” se consideran “saludables”, aunque infinidad de mujeres se niegan a reconocer que, en su afán de mantener ese arquetipo de delgadez, son anoréxicas, bulímicas, padecen anemia por no comer carne, (proteína rica en hierro), y un sinfín de padecimientos y trastornos alimenticios más, con tal de NO ENGORDAR; así que SER DELGADO NO NECESARIAMENTE ES SINÓNIMO DE SALUD.
Por el contrario, a las mujeres que tienen sobrepeso e, incluso, padecen obesidad mórbida, se les discrimina, rechaza y son objeto de burlas, rechazo, odio y violencia porque se les considerada personas feas y físicamente desagradables, con una capacidad intelectual mucho menor al de las personas delgadas; que están enfermas no cuidan su cuerpo y su aspecto personal porque, seguramente, han de comen comida “chatarra”, aunque su gordura resulte de alguna enfermedad metabólica o por mera genética familiar.
La GORDOFOBIA es uno de los tipos de discriminación que conforman la VIOLENCIA ESTÉTICA, que es la presión IMPOSICIÓN social a las mujeres para que siempre se mantengan jóvenes, bellas y DELGADAS, sin importar que se ponga en riesgo su salud física y mental. A diferencia de las facciones del rostro y la estatura, el peso es una variable que sí se puede modificar.
Difundir y promover que las mujeres debemos tener o lograr conseguir un cuerpo delgado con tal de que se nos admita y reconozca, hace que seamos COSIFICADAS y se nos considere objetos decorativos que deben presumirse, lo que lleva a que se nulifique nuestra capacidad intelectual, nuestros atributos y cualidades personales y, sobre todo, no se nos respete y valore como seres humanos.
¿Quién establece el criterio de la cosificación? El PATRIARCADO porque, de manera muy consciente, el género masculino considera que entre sus triunfos y logros está el tener esposas, novias, compañeras o muchas amigas que sean bellas, jóvenes y, sobre todo, DELGADAS que sean AGRADABLES A LA VISTA.
En México y todos los países de América Latina, la GORDOFOBIA es un problema social muy serio porque quienes la fomentan no entienden que, en la mayoría de los casos, es imposible alcanzar patrones de belleza que se difunden desde el extranjero por infinidad de causas:
- Los rasgos físicos y la complexión corporal que están determinados por la composición étnica de la población de nuestros países
- La herencia genética de nuestros antepasados que nos hace tener complexión media o gruesa; por más dietas y ejercicio que se hagan, no se logrará ser tener una figura de talla 0 o 2
- Enfermedades como el hipotiroidismo (acumulación excesiva de sal y agua), diabetes tipo 2, hipertensión arterial, hígado graso, síndrome de apnea del sueño, problemas osteoarticulares (huesos y articulaciones), infertilidad y dislipidemia (concentración de grasas en la sangre como son triglicéridos y colesterol de baja densidad)
- Enfermedades psiquiátricas como son depresión, ansiedad y baja autoestima que son resultado de violencia de cualquier tipo incluyendo la sexual; maltrato, abuso y acoso en su entorno
- La situación económica que se tenga, porque muchas veces la gente con menos recursos come los alimentos para lo que les alcanza (comida “chatarra”) y no lo que los nutre.
No somos cosas ni objetos que sirven sólo para presumirse; somos mujeres que tenemos un cuerpo con características específicas el cual tiene cambios y envejece con el paso del tiempo. Considero que para ir acabando con el prejuicio que representa la GORDOFOBIA, debemos aceptarnos tal como nos vemos al espejo, pero también maquillarnos y vestirnos con lo que nos haga sentir cómodas y seguras para AGRADARNOS Y GUSTARNOS A NOSOTRAS MISMAS, NO a la sociedad ni al esposo, novio, pareja o amigos.
El próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es un día excelente para recordarnos que somos mujeres extraordinarias con mentes y CUERPOS ÚNICOS e IRREPETIBLES que nos sirven para estar, vivir, aprender y superarnos para ser HUMANAS EXCELENTES.
Fuentes:
- “Gordofobia: la discriminación de las personas gordas”, Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, CONAPRED, 2017
- “Moda de los años 70 – ropa mujeres”, CaféV, 16 de octubre, 2022
- “¿Sabes que es la gordofobia? Redacción de UNAM Global, 15 de diciembre, 2022
- “Violencia estética: qué es y cómo afecta a la autoestima y a la sociedad” por Nahum Montagud Rubio para Psicología y Mente, 21 de enero, 2022
- “Así ha cambiado el concepto de la mujer ideal a lo largo de la historia” por Jacqueline Howard para CNN en Español, 8 de marzo, 2018
- “Enfermenuestro cuerpodades asociadas a la obesidad”, Universidad de los Andes, Chile
Foto de Susannah Townsend
![]()
