LaCostillaRota. 02 de julio, 2026.- La captura de Héctor N, exdirector del Instituto de la Defensoría Pública de Nuevo León durante la administración de Samuel García, ha puesto al descubierto la comisión de una de las manifestaciones más crueles de la violencia de género: la violencia vicaria. Mientras el exfuncionario ya se encuentra recluido en un penal de alta seguridad en Hidalgo, la exigencia de justicia se concentra de manera urgente en la localización de sus dos hijos, Héctor y Luciana, de cinco años de edad, quienes fueron sustraídos e ilegálmente ocultados por sus abuelos paternos.
Héctor Viniegra Hernández, cuya responsabilidad pública era garantizar el acceso a la justicia y la defensa de la ciudadanía en Nuevo León, enfrenta ahora la causa penal 137/2026 por los delitos de violencia vicaria y violación, derivados de la denuncia presentada por su expareja, Jesica V. Z. La detención fue ejecutada por la Policía Ministerial de Hidalgo en la localidad de Tehuetlán, perteneciente al municipio de Huejutla de Reyes, desde donde fue trasladado al Centro de Reinserción Social de Jaltocán.
Este caso evidencia cómo los agresores con posiciones de poder político e institucional instrumentalizan las estructuras del Estado para prolongar el control y el dominio sobre las mujeres. Quien debió ser un garante de la legalidad utilizó presuntamente su posición para aislar a una madre de sus hijos desde diciembre de 2024, cuando bajo el pretexto de unas vacaciones los trasladó de la Ciudad de México a Nuevo León, negándose rotundamente a regresarlos.
La violencia vicaria —aquella que se ejerce contra los hijos para dañar e invalidar a la madre— rara vez opera en el aislamiento; suele requerir de una red de complicidad patriarcal. A pesar de que Jesica cuenta con la guardia y custodia legal de los menores desde el año 2025, lleva año y medio sin poder verlos.
Tras confirmarse la detención de Viniegra Hernández, Jesica se trasladó a Tehuetlán con la esperanza de recuperar a sus hijos. Sin embargo, los abuelos paternos, Bonifacio N y Blanca N, sustrajeron a los menores del domicilio y actualmente los mantienen ocultos de manera ilegal. Los vecinos de la zona confirmaron que los abuelos huyeron con los niños sin tener ningún derecho legal ni documento oficial que avale su cuidado, incurriendo en un delito gravísimo que perpetúa el ciclo de violencia y revictimización contra la madre.
La desesperación de una madre que ha sido despojada de su derecho a ejercer su maternidad por la fuerza y la complicidad familiar es un llamado directo a la acción del Estado. La prioridad absoluta de las fiscalías y los organismos de derechos humanos debe ser la restitución inmediata de Héctor y Luciana a su núcleo materno.
Hasta el momento, el paradero de los niños es desconocido y se alerta que podrían encontrarse o ser trasladados entre el estado de Hidalgo (Huejutla), la Ciudad de México o Nuevo León.
Si usted tiene cualquier información que ayude a dar con el paradero de Héctor y Luciana, favor de comunicarse de inmediato al teléfono:
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📞 52 56 1990 6190
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Redes de apoyo y contacto directo de la madre: @lajesy26
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