Por Sandra Ramírez-Rave Dra. en C. Químicas
El Premio Nobel de Química de 2026 celebra un hito científico que, aunque suena complejo en los laboratorios, define la seguridad y la efectividad de los productos que usamos todos los días. Al galardonar al francés Henri B. Kagan y al japonés Kenso Soai, la Real Academia de las Ciencias de Suecia no solo premió la resolución de un enigma molecular, sino una de las herramientas más potentes para proteger nuestra salud y transformar la industria moderna. En la naturaleza existe un fenómeno llamado quiralidad: muchas moléculas esenciales para la vida tienen una estructura idéntica pero orientada de forma invertida, exactamente como nuestra mano derecha y nuestra mano izquierda. Aunque parecen iguales, no encajan en el mismo espacio.
En el cuerpo humano, esta sutil diferencia es de vida o muerte. Una versión de una molécula puede ser un fármaco que cura una enfermedad, mientras que su «imagen espejo» idéntica puede ser un compuesto inútil o sumamente tóxico. Durante décadas, fabricar artificialmente solo la mano «correcta» de una molécula requería procesos extremadamente costosos, lentos y llenos de desperdicio. Kagan y Soai cambiaron las reglas del juego. A través de sus investigaciones en efectos no lineales y autocatálisis asimétrica, descubrieron cómo hacer que la propia química elija y amplifique exponencialmente la producción de una sola de las dos manos, de forma espontánea y ultraeficiente.
¿Cómo contribuyeron las mujeres sentar las bases para entender este enigma?
El debate sobre la representación de las mujeres en la temporada de los Premios Nobel de 2026 ha cobrado gran fuerza, especialmente tras conocerse que los galardones de las disciplinas científicas recayeron exclusivamente en hombres. Sin embargo, las quinielas previas y las listas de favoritos de la comunidad científica reflejaban una realidad distinta, donde los nombres de la química estadounidense Donna Blackmond y la bioquímica macedonia-estadounidense Svetlana Mojsov resonaban con fuerza. Debido a la naturaleza interdisciplinaria de sus hallazgos, ambas científicas figuraban de manera cruzada en las predicciones tanto para el Premio Nobel de Química como para el de Fisiología o Medicina, consolidándose como referentes indiscutibles en sus respectivas áreas.
Donna Blackmond: El origen de la vida y la cinética química
El trabajo de Donna Blackmond se sitúa en la frontera entre la química pura y la biología evolutiva. Su investigación aborda uno de los mayores misterios de la ciencia: la homoquiralidad de la vida. En la naturaleza, las moléculas orgánicas esenciales poseen «quiralidad», es decir, existen en dos versiones que son imágenes especulares entre sí (como la mano izquierda y la mano derecha). Curiosamente, la vida en la Tierra eligió una sola dirección espacial: todas las proteínas usan exclusivamente aminoácidos «izquierdos» y el ADN emplea azúcares «derechos».
A través de rigurosos modelos de cinética química, Blackmond demostró cómo una mínima asimetría física o química en las condiciones de la Tierra primitiva pudo amplificarse mediante procesos catalíticos, eliminando por completo a las moléculas «espejo» opuestas. Su trabajo proporciona la base matemática y experimental para entender cómo la materia inanimada se organizó para dar origen a las estructuras biológicas, un campo conceptualmente idéntico al que terminó premiando la Real Academia de las Ciencias de Suecia este año.
Svetlana Mojsov: La arquitectura bioquímica detrás del control metabólico
Por su parte, Svetlana Mojsov estuvo firmemente posicionada en las predicciones (siendo nombrada Citation Laureate) gracias a sus descubrimientos en la bioquímica de las hormonas peptídicas. En la década de 1980, Mojsov identificó y sintetizó la secuencia biológicamente activa del GLP-1 (péptido similar al glucagón-1), demostrando además de manera experimental que esta variante molecular era la responsable de desencadenar la liberación de insulina en el páncreas.
Este hallazgo, que inicialmente pertenecía al campo de la química de péptidos y la endocrinología, sentó las bases moleculares definitivas para el desarrollo de una nueva familia de fármacos globales contra la diabetes tipo 2 y la obesidad, tales como el Ozempic y el Wegovy. Su exclusión inicial en los grandes reconocimientos comerciales dio paso a una campaña de reivindicación histórica por parte de la comunidad científica, que este año esperaba ver coronado su trabajo con un Premio Nobel de Química o de Medicina.
Balance Histórico: Mujeres y Hombres en el Nobel de Química
A pesar del enorme peso de estas investigaciones, la brecha entre hombres y mujeres en el palmarés histórico del Premio Nobel de Química sigue siendo una de las más pronunciadas de la ciencia. Hasta el año 2025, el galardón en esta categoría se había otorgado a un total de 200 laureados (correspondientes a 198 individuos únicos, dado que dos científicos lo ganaron en dos ocasiones). Con la adición de los dos galardonados de 2026 (Henri B. Kagan y Kenso Soai), la cifra histórica actualizada refleja una disparidad asombrosa:
- Mujeres premiadas: 8 científicas ocupan un lugar en la historia de este galardón.
- Hombres premiados: 192 científicos han sido distinguidos con la medalla de oro en Química.
A modo de cierre y homenaje, se enlista a las mujeres que han logrado romper esta barrera en más de un siglo de historia:
Marie Curie (1911): Por el descubrimiento del radio y el polonio, y el aislamiento del radio.
Irène Joliot-Curie (1935): Por la síntesis de nuevos elementos radiactivos.
Dorothy Crowfoot Hodgkin (1964): Por determinar las estructuras de sustancias bioquímicas clave mediante rayos X.
Ada Yonath (2009): Por sus estudios sobre la estructura y función del ribosoma.
Frances Arnold (2018): Por liderar la evolución dirigida de enzimas.
Emmanuelle Charpentier (2020): Por el desarrollo del revolucionario método de edición genética CRISPR-Cas9.
Jennifer Doudna (2020): Por el co-desarrollo del método de edición genética CRISPR-Cas9.
Carolyn R. Bertozzi (2022): Por fundar y desarrollar la química clic y la química bioortogonal.
Imagen generada para uso editorial de LCR
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