Por Verónica Bonilla
Durante muchos años escuchamos la palabra “empoderamiento femenino” como si las mujeres necesitaran que alguien les otorgara poder.
Hoy creo que la conversación ha evolucionado.
Las mujeres no necesitan que les den poder. El poder ya existe dentro de ellas. Lo importante ahora es cómo ayudamos a que puedan reconocerlo, fortalecerlo y ejercerlo en su vida diaria, en sus proyectos y en sus decisiones.
Y justamente ahí comienza el verdadero trabajo.
Porque emprender no solamente significa abrir un negocio. Emprender también es reconstruirse, recuperar seguridad personal, tomar decisiones, generar independencia económica y entender que una mujer puede crear patrimonio, liderazgo y estabilidad desde su propia historia.
Hoy veo cada vez más mujeres emprendiendo. Y no, no creo que sea una moda. Lo que sucede es que ahora las mujeres hablan más de sus proyectos, de sus sueños y también de sus necesidades. Muchas comenzaron emprendiendo por necesidad económica. Otras por realización personal. Algunas porque querían sentirse productivas nuevamente. Y muchas más porque entendieron que podían construir algo propio sin dejar de ser madres, profesionistas, esposas o cuidadoras.
Sin embargo, también he visto que el emprendimiento femenino sigue enfrentando enormes retos: miedo, falta de educación financiera, inseguridad, ausencia de redes de apoyo y la carga emocional que muchas mujeres sostienen todos los días.
He aprendido que cuando una mujer descubre sus capacidades, cambia su manera de verse a sí misma. Y cuando logra construir algo propio, también transforma su entorno, su familia y muchas veces inspira a otras mujeres a comenzar y transforma también a quienes la rodean.
Uno de los grandes retos que he entendido es que trabajar por las mujeres no significa solamente abrir espacios de conversación, sino generar herramientas reales que les permitan crecer, desarrollarse y construir autonomía. A través de capacitación, acompañamiento, formación y trabajo cercano con mujeres, he visto algo muy claro: el talento, la capacidad y la fuerza siempre han estado ahí. Lo que muchas veces hace falta son oportunidades, redes de apoyo y entornos donde una mujer pueda descubrir todo lo que es capaz de construir.
Por eso el acompañamiento importa tanto. Desde Fundación Palma, una de las cosas más valiosas ha sido precisamente crear espacios donde las mujeres no solamente reciban información, sino también respaldo, cercanía y comunidad. Porque muchas veces lo que transforma a una mujer no es únicamente una conferencia o una capacitación. Es sentirse escuchada, acompañada y validada.
Y hoy, más que empoderar mujeres, creo que el verdadero reto está en seguir construyendo entornos donde ellas puedan reconocer todo lo que ya son capaces de hacer. Porque el poder nunca estuvo ausente; muchas veces lo que faltó fue descubrirlo, creer en él y encontrar espacios para desarrollarlo.
Imagen generada para uso editorial de LCR
Las opiniones compartidas en la presente publicación, son responsabilidad de su autora y no reflejan necesariamente la posición de La Costilla Rota. Somos un medio de comunicación plural, de libre expresión de mujeres para mujeres.
FUNDACIÓN PALMA, A.C.
Fundación Palma es una organización civil constituida en febrero de 2025, integrada por 12 mujeres profesionistas comprometidas con la transformación social. Su misión es impulsar el desarrollo integral de comunidades vulnerables a través de programas de emprendimiento, educación y apoyo social. La fundación opera actualmente en alianza con la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México y el DIF Municipal de Cuautitlán Izcalli, implementando programas en diversas zonas de la Ciudad de México y el Estado de México.
Verónica Bonilla es Abogada Corporativa con más de 28 años de experiencia en el ámbito legal, empresarial y de gobernanza corporativa. Es Socia Fundadora de Soluciones Integrales Corporativo Bonilla, S.A. de C.V., firma especializada en soluciones legales estratégicas para empresas, la cual cuenta con el distintivo “Hecho en México”, reflejo de su compromiso con la excelencia profesional y el desarrollo empresarial nacional.
A lo largo de su trayectoria, ha acompañado a empresas, organizaciones y emprendedores en la consolidación de estructuras legales sólidas, éticas y sostenibles, promoviendo siempre el cumplimiento normativo como base del crecimiento responsable y del bienestar organizacional.
Forma parte del Consejo Directivo de LEM, donde se desempeña como Secretaria del Consejo, y es Presidenta de la Comisión de Género de Fundación Palma, A.C., desde donde impulsa iniciativas de igualdad, liderazgo femenino ydesarrollo social con impacto real.
Es también fundadora de EmprendeMujer, un movimiento que nace de la convicción de abrir camino y generaroportunidades para que más mujeres puedan emprender, crecer y transformar su entorno, creando espacios de formación, conexión y fortalecimiento personal y profesional para mujeres líderes y emprendedoras.
Asimismo, es creadora y conductora del podcast “A Puerta Cerrada”, un espacio de conversación profunda dondelíderes, emprendedores y mujeres comparten las historias, retos y aprendizajes que normalmente no se ven detrás deléxito.
Su labor se distingue por una visión integral que conecta el derecho, el liderazgo, la ética y el desarrollo humano. Supropósito es claro: inspirar, unir y generar impacto positivo, demostrando que cuando una mujer avanza, no solotransforma su vida, sino que también contribuye activamente al bienestar corporativo y al progreso de la sociedad.
![]()
