Micaela Hernández Aguirre: la impresora que empleó solo a mujeres pobres y cartografió el Panteón de Dolores

por La Costilla Rota

LaCostillaRota. 11 de agosto, 2025.- En la historia de la educación y el trabajo femenino en México del siglo XIX, el nombre de Micaela Hernández Aguirre(San Miguel el Grande, Guanajuato, 4 de julio de 1830 – Ciudad de México, 8 de abril de 1887) destaca por su empeño en abrir espacios laborales y educativos para mujeres en situación de vulnerabilidad. Educadora, escritora y activista de los primeros movimientos obreros, su labor más recordada fue la fundación de una escuela-imprenta litográfica que empleaba exclusivamente a mujeres “pobres”: primero en Santiago de Querétaro y, en 1878, en el número 7 del callejón de Las Cruces, en la Ciudad de México, una zona asociada entonces a la prostitución.

Pero más allá de la imprenta, hay un episodio poco conocido que revela otra faceta de su ingenio: la elaboración de un plano litográfico del Panteón Civil de Dolores, el cementerio más grande y populoso de la capital, inaugurado en 1875 y con más de 54 mil inhumaciones registradas para mayo de 1884.

A los 52 años, enferma y sin formación académica en ingeniería, Micaela recorrió el camposanto armada solo con una brújula, una cinta de medir y estacas. Aplicó el método del “abanico” para registrar el terreno triangular e irregular del cementerio, cuyas calzadas radiales conectaban con una glorieta central reservada para los “Hombres Ilustres” de la Nación. Su objetivo era claro: producir un plano útil para visitantes y familias, pero también atractivo para que el Ayuntamiento comprara los derechos de reproducción, que registró formalmente ante la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública.

La obra distinguía áreas y criptas pertenecientes a familias prominentes como los Ceballos, Arteaga e Iturbe, así como lotes de asociaciones obreras, un sector que siempre despertó su interés por su afinidad con el pensamiento socialista. El plano, cuidadosamente coloreado y siguiendo convenciones de dibujo arquitectónico de la época, sugiere que Hernández recurrió a un dibujante profesional y a impresores con experiencia, pero conservó el control creativo y estético de la pieza.

Aunque algunos han querido llamarla “la primera ingeniera mexicana”, su verdadera fuerza radicó en su capacidad autodidacta, su espíritu emprendedor y su determinación para abrir caminos para las mujeres en espacios dominados por hombres. El sello de propiedad en el plano, respaldado por su hermano Tomás —como requerían las normas sociales del siglo XIX—, no resta mérito a una mujer que supo desafiar los límites de su tiempo.

Micaela Hernández Aguirre murió en 1887, pero su legado permanece como testimonio de que el talento, la visión y el compromiso social pueden abrirse paso incluso en los terrenos más adversos.

Con información de GACETA UNAM

Plano del Panteón de Dolores de la Ciudad de México, 1884, escala 1: 2500. Dibujo: Micaela Hernández; litografía: sucesores de Debray. Colecciones especiales de la Biblioteca Central de la UNAM. Fotos: cortesía IIE.

FotoSeñorita Micaela Hernández, autor no identificado, ca. 1887, tomado de Las Hijas del Anáhuac, I, núm. 3 (1887): 25. Hemeroteca Nacional de México, UNAM.

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