LaCostillaRota. Ciudad de México, 09 de julio, 2025 –Frente al reto estructural que representa la reincidencia delictiva en México, La Cana, organización social dedicada a la reinserción de mujeres privadas de la libertad, reafirma su compromiso con un modelo integral que brinda segundas oportunidades reales y sostenibles. A través de programas enfocados en la capacitación laboral, la salud mental y el desarrollo educativo, cultural y deportivo, La Cana busca romper los ciclos de violencia, transformar vidas y promover una sociedad más humana, incluyente y segura.
Transformar desde adentro: un modelo basado en derechos humanos y perspectiva de género
La Cana trabaja con un enfoque integral centrado en la dignidad de las personas. Su modelo de intervención se basa en tres ejes fundamentales:
- Independencia económica: autonomía y nuevas oportunidades
La capacitación para el trabajo es uno de los pilares clave del modelo de La Cana. Las mujeres privadas de la libertad reciben formación en oficios que les permiten generar ingresos dignos, desarrollar autonomía económica y disminuir su vulnerabilidad ante contextos de violencia y exclusión social.
Sumado a esto, reciben educación en finanzas personales y emprendimiento, herramientas fundamentales para fortalecer su independencia económica y construir proyectos de vida sostenibles.
Resultados 2024
- Más de 6,000 mujeres han participado en los programas de La Cana.
- El 60% de las mujeres que tomaron talleres de capacitación laboral encontraron empleo.
- De ellas, el 42% logró autoemplearse, el 37% se incorporó al área de producción de La Cana y el 25% obtuvo empleo en otras actividades dentro del penal.
- Durante 2024, más de 958 mujeres participaron en talleres de serigrafía, estilismo, computación, teatro, salud mental y yoga.
2. Salud mental: no hay reinserción sin bienestar emocional
Conscientes de que la salud emocional es indispensable para la reintegración, La Cana implementa un eje de salud mental que brinda herramientas psicosociales para atender traumas, fortalecer la autoestima y promover habilidades para la vida. Los talleres abordan temas como salud sexual y reproductiva, manejo de emociones, crianza positiva, violencia de género y autocuidado.
- Integración comunitaria: el poder de la expresión y el aprendizaje
El tercer eje de intervención impulsa el crecimiento personal y comunitario a través de actividades educativas, culturales y deportivas. Estas experiencias refuerzan habilidades como la empatía, la corresponsabilidad, la comunicación y la resiliencia, necesarias para la vida en libertad.
“En La Cana desarrollamos habilidades de manera integral para contribuir a la educación y al fortalecimiento artístico, deportivo y cultural de las mujeres privadas de la libertad. Creemos que la verdadera transformación comienza con la empatía. Si como sociedad apostamos por la inclusión, estaremos construyendo comunidades más humanas y justas para todas y todos”, señaló Mercedes Becker, Cofundadora y Directora Operativa de La Cana.
La reinserción social no puede esperar
La experiencia de La Cana demuestra que invertir en la reinserción reduce la reincidencia y genera impactos positivos en las mujeres, sus familias y sus comunidades. Transformar las cárceles en espacios de oportunidad no solo es posible, sino urgente.
Los programas de reinserción funcionan: mientras que la reincidencia a nivel nacional alcanza el 20%, La Cana ha logrado mantener un índice de solo 2% en sus 9 años de trabajo.
La reinserción social debe dejar de ser la excepción para convertirse en una política pública prioritaria, basada en la dignidad humana.
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