LaCostillaRota. 2 de julio, 2025.- La Alianza Internacional de Mujeres Feministas (AIMF) ha emitido un enérgico posicionamiento en el que señalan a los organizadores de la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, incluyendo a la CEPAL y a ONU Mujeres, de implementar criterios de participación sesgados que buscan excluir a las organizaciones feministas abolicionistas de la prostitución.
En un comunicado dirigido a altos funcionarios de las Naciones Unidas, como el Secretario General António Guterres y la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Sami Bahous, la AIMF expresó su profunda preocupación por los mecanismos de inscripción para las actividades preparatorias del evento, que se celebrará en la Ciudad de México del 12 al 15 de agosto de 2025.
La Conferencia, un órgano subsidiario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), es el principal foro intergubernamental de la ONU en la región para analizar políticas de igualdad de género y los derechos de las mujeres. Sin embargo, la alianza feminista señala que el proceso de selección de participantes para el «Foro Feminista», programado para el 11 de agosto como un evento previo y autónomo, condiciona la asistencia.
Según la AIMF, el formulario de inscripción para dicho foro, que se presenta como un espacio de «articulación crítica y plural», exige a las participantes ser «feministas incluyentes» y respetar las demandas del «movimiento de trabajadoras sexuales y de las personas trans». Esta condición, argumentan, es una barrera directa para las corrientes del feminismo que consideran la prostitución una forma de explotación sexual y violencia contra las mujeres, y que luchan por su abolición.
«Rechazamos la posición que desde el anonimato condiciona a que, a fin de estar presente en una discusión internacional, se deba coincidir con la explotación sexual de las mujeres», declara el comunicado de la AIMF. Califican este requisito como un «sesgo opuesto a reconocerse como sujetas del Derecho Internacional y sí como objetos de un mercado que cuesta la vida y la integridad de millones a lo largo del continente».
La organización feminista critica la falta de transparencia en los criterios de elección de la CEPAL y la ONU para determinar quiénes pueden contribuir en un foro de tan alto nivel. Cuestionan si los temas a discutir están siendo preseleccionados para «no perjudicar a los gobiernos en turno» y si se están otorgando subsidios a agrupaciones afines a ciertas posturas.
Haciendo un paralelismo histórico, la AIMF recordó el foro de Huairou de 1995, que surgió de la desconfianza hacia los discursos oficiales de los gobiernos sobre la situación real de las mujeres y niñas. Aquel encuentro, señalan, puso énfasis en la discriminación sexual y las violencias estructurales, como la prostitución.
Ante lo que consideran un riesgo de que «la ONU haya dejado de ser una aliada en la búsqueda de las demandas más inminentes» de las mujeres, la Alianza Internacional de Mujeres Feministas ha solicitado una «respuesta institucional concreta» de los organismos internacionales. Asimismo, han hecho un llamado a las feministas mexicanas y de toda Latinoamérica a manifestarse en contra de lo que consideran una convocatoria excluyente que atenta contra la libertad de expresión dentro del propio movimiento.


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