LaCostillaRota. 16 de agosto, 2025.- La XVI Conferencia Regional de la Mujer de América Latina y el Caribe, organizada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), fue escenario de un incidente que ha generado indignación por parte de colectivas feministas. La activista mexicana Yndira Sandoval, quien asistía al evento para presentar las conclusiones del Foro Alterno Feminista, denunció públicamente que fue silenciada y se le impidió concluir su intervención, un acto que calificó como censura por parte de la organización, y un acto de violación a su derecho humano a la libertad de expresión.
El incidente ocurrió el pasado 13 de agosto, durante una de las sesiones plenarias. El Foro Alterno, un espacio de la sociedad civil que se llevó a cabo de manera paralela a los foros de la conferencia oficial, había encargado a Sandoval la lectura de sus principales demandas y conclusiones ante los representantes de gobiernos, organismos internacionales y delegadas de la sociedad civil. De acuerdo con testimonios de asistentes y la propia activista, su intervención fue interrumpida antes de que pudiera finalizar.
Contexto y dos versiones de los hechos
La Conferencia Regional de la Mujer de la CEPAL es uno de los foros más importantes para la discusión y el seguimiento de la agenda de igualdad de género en América Latina y el Caribe. El encuentro busca evaluar los avances y desafíos en la implementación de la Agenda de Género de la región, y tradicionalmente, cuenta con la participación de la sociedad civil que este año se reunió en torno a la agenda de cuidados. El Foro Alterno, en este marco, es visto como la voz de los colectivos feministas y de derechos humanos, a menudo con posturas más críticas y radicales que los gobiernos.
La denuncia de Yndira Sandoval y de varias organizaciones que la respaldan sostiene que el corte de su micrófono fue un acto deliberado para evitar que presentara temas que consideraban «incómodos» o críticos. Entre los puntos que el Foro Alterno buscaba exponer se encontraban la exigencia de acciones más contundentes contra los feminicidios, la defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, sin restricciones, la crítica a la falta de presupuesto y voluntad política para abordar la violencia de género, y la exclusión de las feministas abolicionistas, sembrada desde la convocatoria de la Conferencia.
Por su parte, la CEPAL, a través de sus canales oficiales, emitió un comunicado en el que explicó que la interrupción se debió a un estricto protocolo de tiempo asignado a cada orador. Según la versión del organismo, la intervención de la activista venía a desbordar el tiempo que se tenía considerado para las participaciones que estaban ya en el programa, por lo que habría excedido el límite acordado, y la medida fue aplicada para garantizar el desarrollo ordenado del programa, sin que existiera la intención de censurar.
Para muchos colectivos, el incidente es una prueba de que, si bien se les da un espacio formal, las voces disidentes y críticas son limitadas cuando sus demandas chocan con las agendas oficiales de los Estados. La comunidad feminista regional ha manifestado su solidaridad con Sandoval, condenando lo que perciben como un intento de silenciar el activismo que ha sido clave en la lucha por los derechos de las mujeres.
Yndira Sandoval ha anunciado que se emprenderán acciones para denunciar la censura.
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