LaCostillaRota. 16 de agosto, 2025.- La activista feminista Ibtissam Betty Lachgar, una de las voces más prominentes del movimiento por las libertades individuales en Marruecos, ha sido detenida en Rabat, presuntamente, por cometer blasfemia, provocado preocupación en la comunidad de defensoras de derechos humanos internacional. Cofundadora del Movimiento Alternativo por las Libertades Individuales (MALI), Lachgar fue arrestada en su domicilio en la capital marroquí, en un operativo que, según las primeras informaciones, se vincula con su incansable activismo a favor de la descriminalización de las relaciones sexuales fuera del matrimonio y la defensa de los derechos de las lesbianas. Su caso pone de manifiesto la creciente presión a la que se enfrentan las voces disidentes en el país magrebí.
La detención de Lachgar, una figura emblemática de la lucha por la secularización del Estado y la emancipación social, ha sido interpretada por diversas organizaciones como un claro mensaje de las autoridades para silenciar a quienes desafían el statu quo. El Movimiento MALI, conocido por su campaña para que los ciudadanos pudieran romper el ayuno del Ramadán en público, ha sido una constante fuente de tensión con el gobierno y los sectores más conservadores de la sociedad marroquí.
La persecución contra Betty Lachgar no es solo un acto de represión política; también evidencia la doble opresión que sufren las mujeres activistas. Lachgar ha utilizado su plataforma para cuestionar las normas patriarcales que rigen la sociedad marroquí, un desafío que a menudo la expone a un mayor escrutinio y riesgo. Para los colectivos feministas de Marruecos, la detención de su lideresa representa un intento de intimidar y desmovilizar a otras mujeres que aspiran a un cambio social y político. Su activismo, considerado una amenaza por las autoridades, ha reforzado la solidaridad entre las organizaciones feministas dentro y fuera del país, que denuncian que se ataca no solo a la persona, sino también a la lucha por la igualdad.
Condena internacional y el llamado a la liberación
La noticia del arresto ha resonado a nivel global. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han reaccionado con prontitud, emitiendo comunicados urgentes en los que solicitan la liberación inmediata de la activista. Han instado al gobierno de Marruecos a respetar el derecho fundamental a la libertad de expresión y de reunión pacífica, y a cesar la persecución de los defensores de los derechos humanos.
En las redes sociales, la movilización ha sido masiva. Bajo la etiqueta #FreeBettyLachgar, miles de usuarios y usuarias de todo el mundo han compartido mensajes de apoyo y condena, visibilizando el caso y exigiendo justicia. La presión digital ha convertido la detención de Lachgar en un símbolo de la lucha por las libertades civiles en el Norte de África, atrayendo la atención de la opinión pública internacional.
Así mismo, en un comunicado emitido el 15 de agosto, el Fórum de Política Feminista ha denunciado el motivo de la detención de Lachgar: la publicación en redes sociales de una fotografía con una camiseta que llevaba el lema «Allah is lesbian» (Alá es lesbiana), junto a un texto en el que denunciaba al islam. La organización ha condenado enérgicamente la detención, calificándola de represión y denunciando el uso de «leyes contra la blasfemia» como herramienta para criminalizar la libertad de expresión. El Fórum no solo ha exigido la inmediata liberación de Lachgar, sino también la derogación de este tipo de leyes y la protección de las activistas que defienden los derechos humanos. El comunicado concluye con un llamado a la movilización global de organizaciones feministas y laicas para presionar por su liberación.
Aunque el gobierno marroquí no ha emitido un comunicado oficial con los cargos específicos, el caso de Lachgar se suma a una lista creciente de detenciones de activistas y periodistas que cuestionan al poder. Su futuro legal permanece incierto.
Justicia y Libertad para Betty Lachgar
Foto: Captura de Pantalla desde X
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