Sandías con flequillo y melonas con pintalabios rojo

La pregunta es sencilla amigas, ¿alguna vez han visto una campaña orquestada a nivel mundial en que grupos de hombres salgan en actitudes tan absolutamente pedorras para decir algo protestar por algo?

por La Costilla Rota

Por Núria González López

De manera reiterada cada cierto tiempo el sistema, que es casi perfecto y por eso funciona a pesar de ser prácticamente incompatible con la vida, decide rebajar la seriedad y el empaque de causas absolutamente serias y muy importantes utilizando a grupos de mujeres poniéndose en ridículo, con actos y actitudes a menudo pueriles y muy pastelosas. Tal y como el sistema diseña como propias en mujer ideal.

Este método de banalizar las causas y ridiculizar a las mujeres se ha potenciado muchísimo con las redes sociales. Y no estoy hablando de que hayan obligado a grupos de mujeres a quedar de puñetera pena ante el mundo, no. Estoy hablando de señoras voluntarias prestándose a cosas que, si se pensaran más de treinta segundos, no harían.

Recordemos momentos gloriosos de esta técnica de esparcir vergüenza ajena a través de señoras famosas que luego crean” tendencia”, que es como se dice ahora formar parte del rebaño borreguil.

Vayamos a 2021 cuando se lanzó la campaña de lucha contra el machismo haciendo que las mujeres se pintaran los labios de rojo. Evidentemente, un plan sin fisuras. La cosa vino como protesta contra líder ultraderechista portugués, que sacaba a pasear su machismo recalcitrante cada vez que tenía oportunidad. Como decía, ante causas completamente justificadas, reacciones absolutamente estúpidas que nos hacen quedar a todas como estúpidas. Y para muestra un botón, porque la primera que subió un video a sus redes pintándose el morro rojo pasión fue nuestra indescriptible ex ministra de igualdad Irene Montero.  No hace falta decir más.

Al año siguiente en 2022, tras el asesinato de la joven Mahsa Amini en Irán por no llevar “bien puesto el velo” (entiéndase que el velo en el único sitio que está bien puesto es ardiendo en una pira), mujeres famosas del mundo entero decidieron que lo más efectivo para protestar contra ese feminicidio era cortarse un mechón de pelo. ¿Qué podría salir mal?

Pero ni siquiera se exigía raparse la cabeza en plan Britney Spears, o decir algo en contra de la teocracia islámica o del puñetero velo. Nada. Videos en silencio sin decir ni pio, no vaya a ser, cortándose un mechoncito de pelo que tampoco se notara mucho, no fuera el caso de tener que ir luego a retocarse las puntas. El colmo del asunto fue el video de Penélope Cruz que directamente aprovechó para arreglarse el flequillo. Porque las divas no tienen tiempo que perder. Patético.

La pregunta es sencilla amigas, ¿alguna vez han visto una campaña orquestada a nivel mundial en que grupos de hombres salgan en actitudes tan absolutamente pedorraspero siempre afines a nuestros roles de género como mujeres siempre preocupadas por nuestra imagen, para decir algo protestar por algo? Claro que no. No se dejan. No caen en esas tonterías. Ya me gustaría a mí que las mujeres dejáramos también de caer en esa utilización ridícula que, de paso, perpetúa nuestro papel más “femenino” en la vida.

Por eso esta semana cuando he visto las redes llenarse de sandías a favor de Palestina me han vuelto a entrar los siete males. No por la denuncia de la violación flagrante de los derechos humanos que está tiendo lugar en Palestina, obvio, sino porque ¿en serio lo más potente que se le ocurre a la gente es llenar el Instagram de dibujitos de sandías?

Y lo que más me molesta es que, de nuevo, mayoritariamente las mujeres en esa “cosita”. De hecho, algunas creen que es algo que se han inventado ahora las “compañeras feministas”.

Menos mal que lo de la sandía no es un invento atribuible a ninguna mujer del “feminismo moderno”, porque si fuera así yo me bajo de todo ya y me voy con tristeza a otra parte. Ya que, si después de lo que llevamos peleado, si pensado en las mujeres gazatíes o en las asesinadas por los terroristas de Hamas (no olviden, estar en contra de Hamas es estar del lado de las palestinas), si después de todo lo que vemos, lo mejor que se le ocurre a una mujer feminista es dibujar una sandía, apaga y vámonos. Por eso no entiendo por qué ni se suman.

Cuando se inventaron el tema de la sandía, por allá por 1967 después de la Guerra de los Seis Días cuando estaba prohibida la bandera palestina, pues igual el tema de la sandía resultó algo revolucionario, pero ahora, sinceramente creo que podemos dar un poquito más.

Sandías, flequillos, pintalabios rojos. Ya basta de encuadrarnos a las mujeres en esas tonterías. Si somos serias y defendemos cosas serias, hagamos cosas serias que ya va siendo hora. Y, sobre todo, dejen de hacer lo que se espera de nosotras que hagamos. Protestar, pero bonito y no mucho protestar.

A ver si se ponen de moda de una vez los lanzallamas…

También publicado en DLV RADIO

 

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