Por Montserrat García Díaz
El sistema de justicia penal en México tiene la responsabilidad de proteger a los inocentes, castigar a los culpables, pero sobre todo garantizar el respeto irrestricto a los Derechos Humanos entre los actores de este sistema, es decir entre particulares e instituciones.
Sin embargo, la realidad actual nos muestra muchas injusticias en el día a día, de lo cual, no hace falta ser minucioso para poder identificarlas, pues el descaro hoy en día de nuestras instituciones y autoridades es tal que sin ser estudiosos del Derecho, estas injusticias son palpables a simple vista.
La presente es una reflexión de como se entrelazan la inocencia en prisión, las violaciones al debido proceso y los Derechos Humanos.
Empezando por los Derechos Humanos, estos son definidos por ser universales, es decir que protegen la dignidad y libertad de las personas, no importando su condición social, raza, género o cualquier otra característica, dentro de ellos figuran el Derecho a la vida, alimentación, acceso a la salud, pero para efectos de la presente reflexión, es ineludible tocar que parte de nuestros Derechos Humanos, es tener acceso a un juicio justo, a no ser sometidos a actos de tortura, crueles, inhumanos y/o degradantes. Es importante hacer énfasis en que todos los Derechos Humanos son importantes, no existen jerarquías, exclusiones o prioridades, absolutamente todos son importantes, y todos son prioritarios.
Ahora bien, evidentemente existe una relación intrínseca ente los Derechos Humanos y el Sistema de Justicia Penal en México, ya que como se menciona en líneas anteriores, uno de los objetivos es la protección y respeto a la dignidad, sin embargo en la practica del día a día cada vez es más común encontrarnos con personas privadas de la libertad o bien personas que enfrentan un proceso penal torturadas, degradadas, etc, esto en cuanto a las estancias de internamiento, sumando a ello que no solo son maltratados por las autoridades investigadoras, si no que, aparte, al ingresar a un reclusorio o cereso, podemos visualizar como es que las condiciones de vida en las que se encuentran dentro de estas instituciones de reinserción social en su mayoría son indignas, y todavía se suma esta serie de violaciones a Derechos Humanos y las que son al debido proceso al que se enfrentan o enfrentaron.
Ahora bien, las violaciones al debido proceso son todos aquellos menoscabos contra el procedimiento legal y todas aquellas garantías que son diseñadas para asegurar que los derechos de los imputados y/o acusados de un delito sean respetados durante todo el proceso judicial, entre estas garantías se encuentra tener acceso a un juicio justo, derecho a una defensa adecuada, preservar el principio de presunción de inocencia, y evidentemente el no ser sometido a tratos de tortura o inhumanos, es así que cuando estas garantías son menoscabadas, nuestro sistema de justicia no solo descuida la protección a los particulares que enfrentan un proceso, si no también aumenta el riesgo de condenar personas inocentes.
La relación entre la inocencia en prisión, las violaciones al debido proceso y los Derechos Humanos, es muy profunda, pero a la vez muy compleja, ya que cada uno de estos temas se encuentra estrechamente interconectado, si no que influye y exacerba no solo deficiencias en el sistema de justicia, si no también comienza a generar un menoscabo social.
Considero que es de fundamental importancia garantizar procesos judiciales justos, equitativos y respetuosos de los Derechos Humanos, no solo por una aspiración ideal personal o social, si no por que es un deber esencial del estado y del sistema de justicia, pues el compromiso en el respeto irrestricto es lo que define la justicia en su sentido más profundo, asegurando que exista una justicia no solo en nombre de la ley, si no en nombre de la humanidad.
Cuando el sistema legal olvida su deber esencial, el precio no es solo legal, es ético, social, y profundamente humano, así, el precio del debido proceso violado no solo se paga con sentencias injustas, sino con vidas truncadas y dignidades arrojadas al olvido.
![]()
