Coerción Reproductiva y Violencia Sexual Afectan Desproporcionadamente a Mujeres Mexicanas

por La Costilla Rota

LaCostillaRota. Ciudad de México, 19 de noviembre, 2025.- La violencia contra las mujeres en México trasciende las agresiones físicas y psicológicas, manifestándose en una forma a menudo oculta pero devastadora: la coerción reproductiva o reproducción forzada. Esta es una serie de conductas diseñadas para mantener el poder y el control, interfiriendo directamente con las decisiones autónomas de las personas sobre su salud reproductiva.

La coerción reproductiva puede ser ejercida por la pareja, padres, suegros, o incluso políticas institucionales o gubernamentales. El objetivo es manipular las decisiones reproductivas de la persona, lo que incluye:

  • Presión para tener o no tener relaciones sexuales.

  • Obligación de usar o no usar métodos anticonceptivos.

  • Presión para lograr un embarazo o, por el contrario, para interrumpirlo.

“Estoy en el último semestre de contaduría, quiero terminar mi carrera y trabajar, pero mi pareja quiere que me embarace. Me ha dicho, que si no me embarazo, me va a dejar”, comparte Nadia (23 años), cuya experiencia ilustra la presión que muchas jóvenes enfrentan.

Paula Rita Rivera Núñez, gerente de Operaciones de Telefem, explica que esta coerción está íntimamente ligada a la violencia que busca controlar las decisiones reproductivas de la pareja.

El control reproductivo se asienta sobre una base de violencia sexual generalizada. Las cifras del INEGI (ENDIREH) son contundentes:

  • Se estima que 19.2 millones de mexicanas han sido sometidas a intimidación, hostigamiento, acoso o abuso sexual en algún momento de su vida.

  • El 70.1% de las mujeres de 15 años y más han experimentado al menos una situación de violencia (psicológica, física, sexual, económica, patrimonial y/o discriminación).

  • En el ámbito sexual, el 49.7% reporta haber sufrido algún tipo de agresión física o digital.

Aunque todas las niñas y mujeres están expuestas, factores como la pobreza, la etnia, la discapacidad y la migraciónaumentan significativamente su vulnerabilidad.

Una de las consecuencias más graves de la violencia sexual y la coerción reproductiva es el alto número de embarazos no planificados.

México ocupa el primer lugar en embarazos adolescentes entre los países de la OCDE, con una tasa de 77 nacimientos por cada 1,000 adolescentes de 15 a 19 años. Esto representa cerca de 1.9 millones de embarazos no deseados a nivel nacional.

Otro problema de salud pública derivado es el aborto no seguro. Solo en 2018, la Secretaría de Salud registró:

  • 1,080 abortos en niñas de 10 a 14 años.

  • 20,298 abortos en adolescentes de 15 a 19 años.

Ante este panorama, organizaciones como Telefem ofrecen un espacio de apoyo crucial para quienes experimentan coerción reproductiva y violencia. Rivera Núñez enfatizó que la organización proporciona atención integral, empática y libre de prejuicios, con una visión basada en la perspectiva de género y los derechos humanos.

Telefem ofrece:

  • Orientación médica y consejería psicológica.

  • Acceso a la interrupción del embarazo segura con medicamentos aprobados por la OMS, de manera remota y confidencial.

Si usted o alguien que conoce se encuentra en una situación de coerción reproductiva, puede acceder a apoyo médico y psicológico en el sitio web: https://telefem.org/

Foto cortesía de Telefem

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