LaCostillaRota. 11 de agosto, 2025.- Cuatro años después de que el Talibán retomara el poder en Afganistán, el país enfrenta la «crisis de derechos de las mujeres más grave del mundo», alertó este lunes ONU Mujeres. La entidad advirtió que la continua imposición de restricciones ha despojado a mujeres y niñas de sus garantías fundamentales, acercando a la nación a una sociedad que las excluye por completo de la esfera pública.
En un duro diagnóstico, el organismo detalló la sistemática erosión de derechos: a las niñas se les prohíbe asistir a la escuela a partir de los trece años, mientras que las mujeres están vetadas de la mayoría de los trabajos, de la vida política y, en muchas regiones, no pueden salir a la calle sin la compañía de un hombre. La situación ha llegado al extremo de que muchas han perdido la capacidad de tomar decisiones dentro de sus propios hogares.
La crisis se extiende al sector salud. Las prohibiciones para que las mujeres estudien medicina y las restricciones para ser atendidas por doctores varones, sumadas a los recortes de ayuda internacional, han provocado un colapso sanitario. Como resultado directo, la mortalidad materna está en aumento, los matrimonios infantiles se han disparado y la violencia de género crece sin control. Afganistán ocupa actualmente el segundo lugar en el mundo con la brecha de género más amplia.
Paralelamente, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) advirtió sobre la crítica situación en las fronteras afganas, donde más de dos millones de personas, incluyendo medio millón de niños, han retornado en lo que va del año, principalmente desde Irán y Pakistán. Ted Chaiban, director de Acción Humanitaria de UNICEF, calificó la situación de «alarmante» tras una visita al país. “La educación sigue siendo un tema crítico, particularmente para las adolescentes, quienes no pueden asistir a la escuela más allá del sexto grado. Esto afecta no solo a las niñas, sino a toda la sociedad”, expuso Chaiban, quien relató el caso de una joven a meses de graduarse como médica a la que se le prohibió continuar sus estudios.
El masivo y desorganizado flujo de retornados está desbordando la capacidad de respuesta humanitaria. Las comunidades que los reciben ya se encuentran debilitadas por décadas de conflicto, una economía frágil y una sequía persistente. UNICEF estima que más de la mitad de la población afgana necesita ayuda humanitaria urgente y que el volumen de niños no acompañados o separados de sus familias supera la capacidad de reunificación.
Ambas agencias de la ONU lanzaron un enérgico llamado a la comunidad internacional. «El mundo debe actuar ahora, no solo para atender necesidades urgentes, sino para apoyar a las mujeres afganas», apuntó ONU Mujeres, instando a no guardar silencio y a financiar las operaciones de asistencia. Por su parte, UNICEF pidió un diálogo coordinado entre Afganistán, Irán y Pakistán para gestionar una repatriación «sistematizada y por fases» que garantice la seguridad y dignidad de los retornados. Ambas entidades coincidieron en que se requiere un apoyo financiero internacional inmediato para evitar un colapaso humanitario aún mayor.
Foto de UNICEF/Amin Meerzad: Una mujer afgana ayuda a su hermana pequeña a estudiar en su casa.
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