La guerra agrava el sufrimiento de mujeres y niños en Sudán

Mientras se extiende el conflicto armado en ese país, las agencias de la ONU advierten del deterioro catastrófico de los derechos humanos y afirman que las mujeres y niñas son las más afectadas por la inseguridad alimentaria y el desplazamiento forzado ante la falta de protección y asistencia adecuadas. También urgen al mundo a no abandonar a los sudaneses.

por La Costilla Rota

LaCostillaRota. 07 de agosto, 2025.- La crisis humanitaria en Sudán ha alcanzado un punto crítico, donde la escalada del conflicto y una hambruna inminente están devastando a la población, con un impacto desproporcionado y brutal sobre mujeres y niños. Un nuevo y alarmante informe de ONU Mujeres revela que la inseguridad alimentaria es una «emergencia de género», mientras que UNICEF advierte de una «catástrofe inminente» que podría causar un daño irreversible a toda una generación.

Según el estudio de ONU Mujeres, los hogares encabezados por mujeres en Sudán enfrentan tres veces más riesgo de inseguridad alimentaria grave que aquellos liderados por hombres. Las cifras son contundentes: el 75% de estas familias no pueden satisfacer sus necesidades alimentarias básicas, y la inseguridad alimentaria grave casi se ha duplicado en solo un año.

«Con condiciones que ya están alcanzando el umbral de la hambruna en varias partes del país, no se trata solo de una crisis alimentaria, sino de una emergencia de género resultante de la falta de medidas con perspectiva de género«, declaró Salvatore Nkurunziza, representante de ONU Mujeres en Sudán.

A medida que más mujeres asumen el rol de únicas proveedoras, a menudo por la muerte o desaparición de sus familiares varones en el conflicto, encuentran barreras sistémicas que les impiden acceder a alimentos, ingresos y asistencia humanitaria. En la primera línea de respuesta, organizaciones locales lideradas por mujeres que gestionan comedores sociales se han visto forzadas a cerrar por falta de financiación, agravando aún más la situación.

La situación de la infancia es igualmente desoladora. «Esto no es hipotético. Es una catástrofe inminente. Estamos al borde de un daño irreversible para toda una generación de niños», enfatizó Sheldon Yate, representante de UNICEF en Sudán, tras una misión en los estados de Gezira y Jartum.

Yate describió un escenario apocalíptico: niños muriendo de hambre y enfermedades, comunidades desarraigadas, y almacenes de ayuda humanitaria saqueados y destruidos. En zonas de alto riesgo como Jebel Awlia, los brotes de cólera se suman a la amenaza de la hambruna, mientras los pocos centros de salud operativos están completamente desbordados.

«El mundo no debe dar la espalda a los niños sudaneses», recalcó Yate, haciendo un llamado urgente por recursos y acceso humanitario para evitar una tragedia de proporciones históricas.

El conflicto no solo ha generado hambre, sino que también ha desatado una ola de abusos contra la población civil. Radhouane Nouicer, experto de la ONU en derechos humanos para Sudán, denunció ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, desplazamiento forzado y detenciones arbitrarias como parte de la «lucha constante por la supervivencia diaria».

Tras reunirse con mujeres desplazadas, Nouicer destacó la extrema vulnerabilidad de las personas con discapacidad, quienes enfrentan dificultades enormes para huir de las zonas de conflicto y acceder a servicios básicos.

La conclusión de los organismos internacionales es unánime: cada día que el conflicto continúa, la catástrofe humanitaria se profundiza, las vidas se pierden y el trauma atormenta a generaciones. La comunidad internacional se enfrenta a un llamado urgente para actuar con la rapidez y la magnitud que la mayor crisis humanitaria del mundo exige.

Foto de © UNOCHA/Giles Clarke Familias sudanesas desplazadas
Con información de Naciones Unidas

 

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