LaCostillaRota. 1 de abril, 2025.- Detrás de la rutina diaria de millones de mujeres en todo el mundo, a menudo se esconde un enemigo silencioso y debilitante: la endometriosis. Esta enfermedad crónica, que se estima afecta a una de cada diez mujeres en edad reproductiva, se caracteriza por el crecimiento de tejido similar al revestimiento del útero (endometrio) fuera de él, causando dolor intenso, problemas de fertilidad y un impacto significativo en la calidad de vida.
A pesar de su prevalencia, la endometriosis sigue siendo una condición poco comprendida y, con frecuencia, diagnosticada tardíamente. Los síntomas, que varían en intensidad y pueden incluir dolor pélvico crónico, cólicos menstruales severos, dolor durante las relaciones sexuales, fatiga, sangrado abundante o irregular, y problemas intestinales o urinarios, a menudo son normalizados o atribuidos a otras causas. Esta falta de conciencia y la dificultad para reconocer la enfermedad pueden llevar a un retraso de años en el diagnóstico, lo que prolonga el sufrimiento de las pacientes y dificulta el acceso a un tratamiento oportuno.
«Durante años, sentí que mi dolor menstrual era algo que simplemente tenía que soportar», comenta Ana María, una paciente de 35 años que fue diagnosticada con endometriosis hace apenas dos años. «Iba al médico y me decían que era normal tener cólicos fuertes. El dolor llegó a ser tan incapacitante que afectaba mi trabajo, mi vida social y mi estado de ánimo. Fue frustrante sentir que nadie me tomaba en serio».
La endometriosis puede manifestarse en diversas partes del cuerpo, siendo los ovarios, las trompas de Falopio, el revestimiento de la pelvis y, en casos menos frecuentes, los intestinos, la vejiga e incluso los pulmones, los sitios más comunes. Las lesiones endometriósicas responden a las hormonas del ciclo menstrual, inflamándose y causando dolor, adherencias y cicatrices.
El impacto de la endometriosis va más allá del dolor físico. Muchas mujeres experimentan ansiedad, depresión y dificultades en sus relaciones personales y profesionales debido a la naturaleza crónica e impredecible de la enfermedad. Además, la endometriosis es una de las principales causas de infertilidad femenina, lo que genera una gran angustia en aquellas que desean concebir.
Afortunadamente, la conciencia sobre la endometriosis está creciendo. Organizaciones de pacientes, profesionales de la salud y figuras públicas están alzando la voz para visibilizar esta condición y demandar más investigación, mejores herramientas de diagnóstico y acceso a tratamientos multidisciplinarios que aborden las necesidades individuales de cada paciente.
«Es fundamental que las mujeres confíen en su cuerpo y busquen una segunda opinión si sienten que su dolor no es normal», enfatiza la Dra. Sofía Vargas, especialista en ginecología y endometriosis. «Un diagnóstico temprano puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de las pacientes. Si bien no existe una cura definitiva, hay diversas opciones de tratamiento disponibles, desde analgésicos y terapias hormonales hasta cirugía, que pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar la fertilidad».
Es crucial que la sociedad en general tome conciencia sobre la endometriosis, derribando mitos y normalizando la conversación sobre el dolor pélvico. Escuchar y creer a las mujeres que reportan estos síntomas es el primer paso para romper el silencio que rodea a esta enfermedad y brindar el apoyo que millones de mujeres necesitan para vivir una vida plena y sin dolor.
Si experimentas síntomas que podrían estar relacionados con la endometriosis, no dudes en consultar a tu médico.
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